Grupo de educación, cultura y deporte. Asamblea Popular Pº de Extremadura

4/4/12

Incertidumbres


“Creo que ahora tendré que pedir permiso para morir un poco. Con permiso, ¿eh? No tardo. Gracias”… después de pensar esto escapo, subo las escaleras despacio mientras tomo aire, cada escalón es una liberación pero al mismo tiempo el imán está presente. En el segundo piso hay una habitación muy grande, menos mal está sola, me siento en el borde de la cama, subo el volumen a la tv y espero, no sé cuánto tiempo, me chupo unas tres bananas que íngrimas adornaban el nochero. Escucho algunos gemidos, no sé si verdaderamente son los de mi amado. Pero son gemidos, una pareja llega desde el primer nivel, se tumban en la cama e inician sus roces, me invitan a unirme con los ojos. Pero tomo una sabana, me la pongo a lo Griego y escapo de manera sutil.
La verdad lo pensé mucho antes de decidir visitar esta fiesta, sabia más o menos que pasaría, por eso hoy muren parte de mis sueños privados, perecen de manera rotunda las fantasías que me sonrojaban, hoy mueren acribilladas todas las fantasías, mis películas para adultos eran solo sutiles frente al desborde trastabilladlos de las pulsiones sexuales, hoy las perversiones se juntaron, me ronda ocasionándome un miedo a la vez excitante, me siento en la sala principal y se había armado en la mitad de la pista una masa humana, costaba trabajo distinguir los rostros, salieron un par de manos que me invitaron a unirme, huyo nuevamente con mi túnica improvisada y me ubico en un pequeño solar, en el jacuzzis reconozco a mi amado, esta con dos personas, solo les veo la espalda, me invita a ingresar, pero no tengo el suficiente alcohol en la sangre. Me prepare una copa doble, e ingreso al agua. Estas hirviendo, debajo de las espumas hay una mano que sube por mi pierna, luego dos manos, luego seis manos.
Las contradicciones de sentir, reprimir, los gestos de mi amado asentían la situación y la lucha de mi cuerpo y mi mente, Salí del agua, al momento mi amado al lado mío. Un cigarrillo y una cerveza más, había que tomar decisiones, claro las repercusiones no se lograban medir, mi amado me pregunta sobre mi estado, le respondo que estoy bien, que es cuestión de tiempo. ¿Qué hacer, para donde pegar, que decir? Tengo incertidumbres confesables, otras no. Invertimos muchos dineros por estar aquí, estoy segura que mi amado lo está disfrutando. Los gemidos en la sala de bailen cesan, me siento tranquila, pues al terminar la faena también terminaría mi compromiso.
Aprovecho la calma, busco mi ropa, que había dejado cuidadosamente apilada en una esquina, me visto arrinconada rápida y descuidadamente. Una mujer, la más bella de la fiesta se me acerca y dulcemente me dice, no se vallan a ir tan pronto, es muy temprano y se viene lo bueno uy digo para mi ¿lo bueno, que será lo que se viene? Me alcanza una cerveza ella misma la abre y las pone en mi mano. No sabía que decir, por lo menos no quería molestar a nadie, busco entre las gentes a mi amado que mira fijamente una pareja cachonda. Lo traigo de la mano yo a medio vestir salimos de nuevo, otro cigarro y las incertidumbres regresan, le cuento la invitación de la chica a lo que me responde con una pregunta. ¿Quieres que entremos en el Sauna? lo dijo a si sin más, con una naturalidad espantosa que se alejaba del temperamento habitual de ese mi hombre. Yo solo atine a responder, vamos a buscarlos y regresamos. Nuevamente me encuentro subiendo, ya la habitación está llena, entro al baño, mientras tanto mi amado se refugia en una esquina con una chica joven, la mirada de reproche fue contundente, bajamos de nuevo, yo escapando casi a hurtadillas, dispuesta a abandonar. Termine de acomodar mis pertenecías y salimos al frio de la noche, el regreso a casa fue silencioso, había premoniciones de tormentas internas, era la procesión del entierro de mis fantasías, seguramente el próximo fin de semana habrá resurrección.

Autor: Omar Felipe Becerra Ocampo

No hay comentarios:

Publicar un comentario