Grupo de educación, cultura y deporte. Asamblea Popular Pº de Extremadura

7/4/12

El homenaje


AQUEL DÍA CRUZABAN LAS MARAÑAS

A Miguel Hernández.

Aquel día cruzaban las marañas
por el límpido cielo de Alicante,
y las lágrimas fueron violentadas
buscaban su pañuelo, ¡el desenlace!

El coso de paredes verdinazas
rebosaba los miedos alienantes,
sufridores de dicha que se escapa
del control ejercido por guardines.

Las brumas enloquecen, se retrancan
en las celdas llevando sus mensajes,
recogidos de olas cresta sabia
aliadas de la vida y sus cantares.

Y frenan a fusiles y sus balas
que derraman furiosas roja sangre,
si aún quedaba en depósito que mana
al quitarle la capa a triste carne.

Pero ese día no era de luz clara
se estaban peleando los desmanes,
por ver donde iban a hincar su daga
si en el costado dolía a raudales.

Se dormiría con aquellas nanas
al masticar sabores que renacen,
en sangre de cebollas escarchadas
que suplen leche de querida madre.

Y los toros tan fieros cuando braman
al ser castrados cambian el pelaje,
pierden bravura, pierden genio y casta,
son dominados y su frente cae.

Pero los hombres ríen, su frente alzan,
lo que decías: ¿Dominarlos? ¡Nadie!.
Por eso el hombre pensador amasa
pan e ideas, que da a los de su clase,

¡Y no esperes Miguel, que en la besana
cuando las hoces siegan, coplas canten,
si el puño que domina no hace causa,
al tamborilear dedos que hermanen!


Autor: Juan Durán Velasco
Categoría: Poesía

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